Ayer, debido a la puñetera lluvia, se me fastidió el domingo de campo. Teníamos todo preparado para irnos a pasar el día al Balcón de Alicante, pero terminamos comiendo los bocadillos en el salón de casa. Del próximo domingo no pasa.
Aún así, y aunque hoy (y mañana) siga lloviendo, tengo ganas de hablar de los domingos de campo, por lo que voy a contaros nuestra escapada del domingo día 8.
Miguel tenía ganas de sacar fotografías y a mi no me apetecía nada estar en casa, así que cogimos el coche y llegamos hasta la playa de San Gabriel (Alicante).
Me encanta esta playa, me encanta todas las caracolas y trozos de conchas que se encuentran al pasear por la orilla, y me gusta más aún la zona de rocas, donde se pueden ver pececillos que se esconden al asomarte, cangrejos que aparecen al mover una roca e incluso algún que otro erizo de mar.
De pequeña venía mucho por aquí, siempre estaban las rocas llenas de niños saltando para un lado y para otro. Aunque este domingo sólo ví dos, puede que la Playstation tirara más…
Habían varios pescadores, y hasta un hombre con un mono-chubasquero verde buscando entre las rocas más profundas, no me animé a preguntarle que buscaba (no tenía mucha cara de hacer amigos) y aún estoy con la curiosidad, ¿alguien se imagina que buscaba? Supongo que algo comestible.. xD
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